En Lanzarote, el viento siempre ha sido señal de cambio. Los alisios forman parte del equilibrio natural de la isla: regulan la temperatura, aportan humedad en forma de lluvia horizontal, modelan el paisaje y han condicionado la vida agrícola durante siglos. Quizá por eso, cuando se levanta viento, intuimos que algo importante está por venir. Y así es. Este 8 de marzo, ese cambio toma forma en una celebración muy especial del Día Internacional de la Mujer, en un lugar que simboliza como pocos la memoria colectiva del esfuerzo y la dignidad de esta isla: la Casa-Museo del Campesino. Y lo hacemos con la música como lenguaje común, con la voz de Natalia Lacunza como hilo conductor entre generaciones, sensibilidad y emoción, recordando también a quienes estuvieron antes: Campesina, campesina no te quites la sombrera porque el sol de Lanzarote pone tu cara morena. |